Chorro de arena
El chorro de arena o sandblasting es un sistema de limpieza industrial que proyecta partículas abrasivas a alta presión sobre la superficie a tratar. Este proceso elimina óxido, pintura deteriorada, grasa y residuos sin alterar la estructura del material, logrando una limpieza profunda y uniforme.
Ajustando el tipo y el grosor de las partículas, así como la presión aplicada, se optimiza el tratamiento para cada superficie (metal, piedra o madera), garantizando resultados precisos y un acabado rugoso ideal para la adherencia de pintura, galvanizado o barnices.
Los ensayos y la experiencia técnica demuestran que las piezas tratadas con granalla ofrecen una mayor durabilidad, resistencia al impacto y protección frente a la corrosión.
En metales, el chorro de arena prolonga su vida útil al eliminar impurezas y preparar la base para el recubrimiento. En madera, limpia y deja la superficie lista para tratamientos o acabados decorativos. En piedra o mármol, elimina suciedad sin dañar su estructura original.
Beneficios del Chorro de Arena
Resultados uniformes y alta precisión.
Menor tiempo de trabajo y mantenimiento.
Eliminación total de óxido, grasa y pintura.
Mayor adherencia de recubrimientos.
Acabado limpio, rugoso y duradero.
Ideal para restauración, preparación y protección de materiales.
Aplicaciones del Chorro de Arena
Fachadas y muros: limpieza, decapado y restauración.
Estructuras metálicas: eliminación de óxido y preparación para galvanizado o pintura.
Carrocerías y chasis de vehículos: limpieza profunda de pintura y grasa.
Piedra y mármol: recuperación de textura natural y eliminación de manchas.
Madera: decapado, limpieza y envejecimiento controlado.
Vidrio: mateado decorativo mediante microesfera.
Maquinaria industrial y agrícola: restauración de piezas y motores.
Náutica: limpieza de cascos, anclas, hélices y elementos metálicos.
Mobiliario urbano y monumentos: recuperación de superficies y eliminación de grafitis.